Siete de los 11 condenados por la masacre de Curuguaty recobraron su libertad, pero conforme a lo resuelto ayer quedaron marcados con el estigma de haber sido cómplices de uno de los peores crímenes en la historia reciente del país.
Siete de los 11 condenados por la masacre de Curuguaty recobraron su libertad, pero conforme a lo resuelto ayer quedaron marcados con el estigma de haber sido cómplices de uno de los peores crímenes en la historia reciente del país.